martes, 10 de diciembre de 2013

La carretera o el idilio entre máquina y ser humano

Es idílica la imagen de un vehículo por la carretera con un espectacular paisaje y la cara melancólica de su conductor o conductora. Los estereotipos que nos han creado los magos del celuloide son múltiples y variados, vamos, para todos los gustos.
Quizá sea el momento de recordar algunas de las más célebres que a estos dedos le vienen a la memoria...
Lo correcto sería comenzar por el primer enlace entre pantalla y máquina que recuerdo. A mis cortos treinta y pico, es clara esa respuesta: "Over the top" o su extraña traducción al castellano "Yo, el halcón" haciendo clara referencia al nombre del protagonista interpretado por Sylvester Stallone, Linclon Hawk. En esta película aparecen varias escenas de este tipo en varias ocasiones con un añejo Autocar A64 B y en su flamante escena final por un impresionante White WIM 64T.


Pero, como muchas veces ocurre, lo que viene de la meca del cine, ni es nuevo ni es único. Solo hay que ver las impresionantes imágenes de la película "La Fuga de Segovia" con un Pegaso matriculado en Julio de 1976 de Lesaka como protagonista. Si bien la temática puede ser controvertida, no deja de ser una película de rango histórico, pero el fragmento que no atañe discurre entre 1:21:00 y 1:22:12. Juzguen Uds. lo idílico del fragmento.

http://www.youtube.com/watch?v=aJjCTbi3xNs

Ya metidos en harina, como diría un maestro panadero, creo conveniente acercarnos al mundo de la música. Quizá la mejor forma de comenzar sea el mítico "I drove all night" que se escribió para Roy Orbison pero que tan magistralmente estrenaría Cindy Lauper. En el video musical de Cindy (permíteme el tuteo) aparece un Cadillac dos puertas de la serie 75 (1938-1940) y otro espécimen algo deteriorado que bien podría ser un Ford Fairlane o un Mercury de mediados o finales de los 50.



Por contra, en el video homónimo que Roy Orbison interpretó para póstumo álbum, aparece un compungido Jason Priestley junto a una sensual Jennifer Connely que bien podría estereotipar la intención de este artículo... ¿Las máquinas? Una flamante Moto Guzzi de mediados de los 70 y un Ford Galaxie convertible de casi mediados de los 60.


Insistiendo en la palabra y el hecho del estereotipo, no podemos dejar pasar de largo la idea de que sea una mujer la conductora, de carácter fuerte y sobre un descapotable. No es extraño pues que nos venga a la cabeza a Nina Persson cabalgando en pleno desierto a lomos de su Cadillac Eldorado convertible de 1974 a finales de los años 90.


Y si de nuevo extrapolásemos a la "Piel de Toro", no podríamos olvidar mencionar, y creo que es un buen colofón final, a Christina Rosenvigne a lomos de un Mercedes Benz Pagoda descapotable matriculado en abril de 1965 en el que comenzaría Christina su look "femme fatale" que tan bien le sienta.


En breve, mas historias sobre ruedas, que haberlas, haylas...