lunes, 9 de septiembre de 2013

Vinilos y más vinilos...

Sin caer en el llamado recurso fácil, he de volver al tema de la música. Una de mis otras grandes pasiones, como diría el "loco de la colina" en sus inicios radiofónicos.

En un resumen de los grandes éxitos, creo recordar, de 1986, se citaba la portada de un disco como de aquellas que se habían de comprar solo por el deleite de la portada. Créanme que esta aseveración es muy cierta en algunos y especiales casos, siendo el más famoso aquel disco de la "Velvet Undergruond" de cuyo nombre no quiero acordarme.
Y es que en el mundo amplio de las ruedas, como ya hemos visto alguna vez, hay ejemplos paradigmáticos.
Comencemos pues por el que creo que se ha convertido en el mundillo del camión clásico, en el disco de oro. Mientras que algunas páginas de la red y otros medios citaban, tras pasar de moda, a "Los 2 Españoles" como freaky o esperpéntico, el mundo del camión clásico quiere dar la vuelta a este calificativo. En su E.P. "Monumento al camionero" aparece un flamante Pegaso 1086 matriculado en septiembre de 1972. A la consabida denominación de "copla de gasolinera" se le une el acierto por parte del equipo gráfico de Belter de colocar en la portada un vehículo habitual en su época. Además creo necesario hacer un análisis pormenorizado de esta portada y de su contenido en relación a la época. 1972, un año en el que España estaba inmersa en una agonizante dictadura la cual, exaltaba el producto nacional a ultranza (véase el género musical, el tema de la canción y el camión). Lástima de País en el que, hasta épocas muy recientes confundíamos el patriotismo con la vinculación a dichos tiempos pretéritos. Por ello, además por ser objeto de colección a cualquier amante de la música en España en su variante Folk, este disco es pieza fundamental en cualquier relicario de "Pegaso".

 
Pero no es su único ejemplo ni mucho menos de Belter. Si en el anterior ejemplo mostrábamos todos los tópicos posibles en una portada de un disco, se puede rizar más el rizo y añadir un tópico más: Manolo Escobar. Llegados a este punto hay que señalar: Bendito Manolo Escobar. Sus canciones, su look y su forma de ser, han sabido llevar bien alto la enseña de nuestro carácter. Personalmente, la música y películas de este actor son objeto de respeto y admiración. Pero no nos perdamos como su carro y prosigamos en el hilo del post. En su E.P. de la película "Juicio de Faldas" aparece asomado a un Pegaso, que por su chapa y por la película misma, se trata de un Pegaso 1063 A, es decir, el Manolo III.
 
Vamos a hacer una pequeña escisión, de los camiones a los autobuses. En 1977, plena transición democrática en este País y plena época del disco, apareció en “Discobus” de la mano de Novola. Desconozco el tipo de mensaje que quisieron transmitir, no se si modernidad, pero anodino si que era. Y no es que el Pegaso 6050 Monotral, nº 235 de la EMT de Madrid fuera aburrido, sino que un autobús urbano no desprende muchas sensaciones límite que digamos. En fin, el caso es que podemos disfrutar del frontal, trasera e interior de este ejemplar, amén de su música (destacando la “Balada para la soledad de mi guitarra” interpretada por Marisol ya cercana a Pepa Flores).
 
 
Y para acabar, ya regresando al mundo del camión y más en tiempos presentes, nos encontramos con Loquillo y su ya célebre “Yo para ser feliz quiero un camión”. Por ser ya un icono del Rock del presente, es una pieza cotizada. No obstante, más allá de su estética rocker, destacaremos aquí la presencia de un Leyland Comet 75 o 90 en su E.P. comercial, existiendo una versión posterior en la que aparece una similfoto de un camión americano con remolque, quizá un Mack, pero volviendo a caer en tópicos foráneos. 
 
Haber más ejemplos, "haylos", pero eso quizá mejor lo abarcaremos en otra ocasión. Levanten la aguja de su pikú y dejen que se mueva por los surcos del vinilo. Y si es sobre ruedas... Mejor!!!