lunes, 9 de marzo de 2009

Recuerdos de antaño

Hace no mucho, un amigo, me contó la historia de un camión. Se trataba de un viejo camión, que ya no estaba entre nosotros. Cuando le oí hablar sobre su pequeña casa rodante, me quedé hipnotizado, al ver como vivía cada palabra de su historia. Una pasión, que descubrí, que la tiene hacia cada máquina suya. Hoy se apena de haber perdido aquel compañero de viaje.


Recuerdan que le faltaba motor, y que la tercera se quedaba corta corta, "pero si llebaba una casa!!", me dicen. Siempre y sobretodo, nunca les dejó tirados.


Entretanto, hablamos de seres queridos que no están entre nosotros, y Luis y Mamen esbozan otra sonrisa.
Dicen que quien olvida su pasado se olvida de quien es. Eso le puede pasar a cualquiera, pero este no es el caso.
Este es el Ebro E60 del Colorao de 1976, cuya vida fué intensa en unos 60.000 km. Costó la friolera de 700.000 pesetas de la época.

Pero Luis tiene todavía un trocito de él.




Si hay un cielo, que dicen que si, este Ebro estará rodando por allí a manos de su dueño.
Gracias Luis y Mamen.
Un Saludo, Jose Luis.-