martes, 20 de enero de 2009

Trimacar TRI-70

La suerte empieza a acompañarnos en este 2009. Y es que entre tanta crisis y tantas preocupaciones, el otro día me encontré con esta maravilla cuyos origenes nos llevan a otras épocas de carestia.

El Trimacar TR-70 en vivo es impresionante

Hacia 1960 aparecía la marca TRIMAK en España. Su nombre era debido a sus socios fundadores, cuyo segundo miembro era Estanislao Makowecki, ingeniero aeronautico de origen polaco. Esta formación aeronautica sería un sello en los diseños de la marca.

El frontal no está exento de belleza

Tras el intento fallido de la moto Rondine y con la experiencia del modelo Titano (un scooter con caja), se lanzaron al mercado de los motocarros, llegando a tener niveles considerables de ventas (en 1965 llegaron a producir casi 2000 unidades).
Sus modelos estrella eran el Trimak 650 y el Trimak 700. Además contaban con versiones abiertas, cerradas, sobreelevadas, butaneras, botelleras, etc. Estos llevaban motores LEW 250 de dos tiempos, de licencia polaca.
Pero como todo, una empresa que iba bien, puede pasar a ir mal. En 1968, el capital extranjero de TRIMAK se esfuma (el 80% de la sociedad era propiedad de la International Basic Economy Corporartion estadounidense), y pasa a ser TRIMACAR.

El interior aunque austero, no deja de ser funcional

Esta sociedad, aunque mas modesta, consiguió sobrevivir hasta mediados de los 70. Sus modelos seguirían siendo los 650 y 700 que tanto éxito tenían pero que poco a poco irían bajando las ventas.
Es en 1970 cuando aparece el modelo de nuestro protagonista: El TRIMACAR TRI-70.


Sus angulosas formas iban con los tiempos, sin perder comodidades como la calefacción, los lavaparabrisas o las puertas que se abrían en sentido de la marcha. Pero siempre sin perder su excelente maniobrabilidad, su capacidad de peso y su excelente autonomía y consumo. Este modelo llevaba ya los motores LOMBARDINI de cuatro velocidades, fabricados en España por Hispanomotor.
Hay que decir que en 1973 tres de cada cuatro motocarros que se vendían en España eran Trimacar.
El afortunado propietario de este ejemplar buscaba un motocarro más típico, pero en su (dificil) busqueda se cruzó este ejemplar que descansaba en un garaje de Valencia. Se trata de un ejemplar matriculado en Castellón en Septiembre de 1977, es decir, de los últimos de su estirpe. Su estado es óptimo gracias al mimo de su dueño y de la buena base de su conservación. Sus años de trabajo se ubican en las calles de Castellón transportando muebles.

Su caja abierta lo hacen ideal para el transporte ubano

Hoy por hoy duerme bajo techo, y su labor es la de lucirse como reclamo publicitario. Una labor que ejecuta a las mil maravillas, porque, ¿quien no se gira al ver un avión pasar?
Quedan joyas circulando por nuestras calles y quedan muchas líneas por escribir, pero eso ya es otra historia.
Saludos, Jose Luis.
PD: Agradecer desde aqui a Miguel A. F. y a Juana S. R. por su amabilidad y hospitalidad al abrirme las puertas de su casa.