lunes, 5 de noviembre de 2007

SEDAN Mustang, la historia nunca escrita.

Ya cuando NAZAR tenía dificulades económicas, y con su fundador fuera de la marca del León (de Zaragoza claro), apareció (vinculado a este) el que iba a ser un autentico éxito de la historia automovilistica de este país: El "Mustang Español". ¿Que ocurrió para que el Sedan Mustang no pasara de ser un prototipo? En este 2007, llamado a ser "el año Nazar" por los descubrimientos de esta marca, quisiera aportar mi granito de arena intentando descubrir los fallos de la penúltima aventura de D. Vincenzo Angelino.

Son pocas las referencias escritas que he encontrado en prensa de este coche. La primera data de finales de 1964, cuando la extinta revista Velocidad anunciaba un nuevo coche español en portada, concretamente era octubre. La misma revista le dedicaba otra portada al mismo en marzo de 1965. Parecía que iba a ser un éxito en cuanto que saliera al mercado, dado que la misma revista en sendos números de enero y febrero de 1965 recogía varias dudas de lectores sobre el mismo.

Portada de la revista Velocidad del 6 de Marzo de 1965.

Otra revista de la época, "Cuatroruedas", quizá más asentada en los pronosticos reales del Mustang Sedan que en la promoción del mismo, presentaba en su número de diciembre de 1964 la evidencia de que "El "Mustang" de Zaragoza, no es más que un prototipo". En páginas interiores de la revista se planteaba si realmente era un coche netamente español. El mercado interior no abastecía lo suficiente y el exterior era prohibitivo por los gravámenes arancelarios. Para colmo de los ansiados usuarios, la legislación vigente "no permiten la instalación de nuevas factorías de automóviles que, inicilamente, produzcan menos de 75.000 unidades" anuales. Así pues el Sedan Mustang se presentaba como una Berlina de cinco plazas y cuatro puertas, Motor Diesel de 13 cv (Perkins)., una velocidad máxima de 130 km/h, un consumo de 7 l. / 1000 Km., producción anual de 75.000 unidades, línea italiana en su interior y francesa en el exterior, un precio "asequible para la clase media y obrera" y una salida a mercado "pronto".

Ambiguo pero optimista.

La empresa era la Sociedad Española de Automoviles Nacionales S.A. (SEDAN), y la marca era Mustang "totalmente nacional". Se preveía una producción de 5.000 ejemplares para 1965 y 10.000 para 1966, con una factoría en construcción en el término de Miralbueno (Carretera Zaragoza a Logroño) de 60.000 m. cuadrados, 1.500 obreros empleados y 600.000.000 de pesetas de capital social.

D. Vincenzo enseña los terrenos de la futura factoría SEDAN.


El promotor y dueño de la industria auxiliar (Carrocerías Zané S.A. sita en el barrio de Valdefierro, con 20.000 m. cuadrados de instalaciones y 700 puestos de trabajo) y ex-director y ex-copropietario de NAZAR S.A. era D. Vicenzo Angelino Gervasio.

"Cuatroruedas" insinuaba que cierta revista ("Velocidad") era portadora de "anuncios de pago" en vez de noticias reales, y que " El que un señor visite en Madrid a otros dos señores del Ministerio de Industria y conversen cordialmente sobre las posibilidades de fabricación de un automovil, no da derecho alguno a publicar como definitivo algo tal vez posible, pero que es poco probable".

En una entrevista a D. Vincenzo, aseguraba que su precio de venta al público sería de unas 160.000 ptas (el español más barato del mercado nacional decía, pero hubiera sido algo menos caro que un Alpine), que no se había decidido que motor Diesel iba a albergar (Perkins, Matacás, Barreiros o Mercedes), que la caja de cambios y el diferencial iban a ser fabricados por dos empresas de su propiedad: Vivar S.A. y Zané S.A., que se crearían "talleres satelites" auxiliares siendo SEDAN socio capitalista de los mismos, que el Mustang iba a tener un radiador más grande que los de fabricación nacional, y un largo etcétera que incluía aseveraciones como que sería un 40% en calidad superior al producto SEAT o que Mustang era ciertamente un modelo de Ford, pero que "es una denominación de modelo español muy anterior a su empleo en la Ford".

D. Vincenzo presenta uno de los prototipos SEDAN Mustang.


La realidad (que acababa resumiendo este artículo) era bien distinta. A fecha de esta entrevista (diciembre de 1964) tán solo se contaba con una decena de trabajadores y varios técnicos en apènas unos pocos metros cuadrados para un coche a medio terminar (sin motor ni interiores), varios en proceso y algunos bastidores.

El más reciente artículo que se refería al Sedan Mustang apareció en el nº 4 de la revista "Coches Clásicos". En este mismo se recordaba que era un proyecto carente de tecnología, con un motor Perkins y un bastidor "artesanal" (de dos largueros sobre el que se montaba la carrocería, cuando ya hacía décadas que imperaban los monocascos), además de un diseño no muy atractivo (curiosamente al contrario que los extraordinarios diseños de los vehiculos industriales Nazar).


Vista trasera de otro prototipo SEDAN Mustang.


La historía concluye con una autorización por parte del Ministerio de Industria inminente, pero que nunca llegó. Así pues la sociedad Sedan se difuminó en el tiempo y la decena de prototipos acabados parece ser que acabaron por Argentina, a excepción de un ejemplar que "se quedó un buen aficionado de Zaragoza a pesar de que no podía rodar con él".

Las conclusiones a las que se llegan (tanto en la época como en la actualidad) es que fué mejor que no se llegara a construir el Mustang porque hubiera sido un fracaso. Quizá con más medios económicos (que hubieran dado lugar a otros planteamientos tecnológicos) y con el ya citado permiso ministerial, hubiera sido otra cosa. Desde el punto de vista de cualquier aficionado hubiera sido en su día una opción más y hoy un "rara avis" especialmente atractivo.

Para concluir estas líneas reproduzco unas líneas del citado artículo de la recista "Cuatroruedas" nº 12:
"Pero vivimos en la era automovilística de la gran producción en serie; lo que significa que el auto de artesanía es cosa ya olvidada. Recordemos al respecto el potente deportivo "Pegaso" y saquemos consecuencias". Una lastima.

¿Queda vivo ese ejemplar de Zaragoza? De ser así sería ya otra historia..

Un saludo, Jose Luis.
Comentarios, incertidumbres, alagos o vanalidades en el correo de esta página.

No hay comentarios: